Satsang del Colectivo del Uno. Pregunta 4 y respuesta. ¿Cómo una persona puede volverse equilibrada y tener confianza en sí misma? 12 de octubre del 2013. Con Audio. ¡Compartir!!!



Satsang del Colectivo del Uno. Pregunta 4 y respuesta. ¿Cómo una persona puede volverse equilibrada y tener confianza en sí misma? 12 de octubre del 2013. Con Audio. ¡Compartir!!!

Audio


Pregunta 4

Me pregunto, ¿cómo una persona puede volverse equilibrada y tener confianza en sí misma?

Ana Maura S.

Enlace para escuchar el audio: Respuesta Alta - Pregunta 4 (12-10-2013)


Respuesta de Alta

Y bien, para responderle tras de una larga experiencia de práctica, de trabajo sobre la personalidad de otros, sobre el psiquismo de otros, sobre las enfermedades y los desequilibrios de otros, la persona no puede jamás, jamás ser equilibrada.

La confianza en sí mismo puede adquirirse a través de técnicas de desarrollo que acuden a todo salvo al corazón. La confianza en sí mismo y la voluntad están vinculadas a lo que se llama el hara, es decir, el 2º chakra, svadhisthana.

Todo lo que está vinculado a la noción de fundamento, de estabilidad en el sentido de la personalidad, en el sentido psicológico, todo este trabajo de confianza en sí mismo, de desarrollo, de apertura personal, tal y como se comprende también en el coachingde empresa o en casa del deportista, o incluso en una personalidad “lambda”, jamás le conducirán, jamás, a otra cosa que a la persona y a un artificio de la persona.

Entonces, evidentemente, en los recientes descubrimientos en neurociencias, si se estudian los trabajos de Goleman que escribió mucho sobre la inteligencia emocional y tal como la presenta dentro de la empresa o en el coaching personal, la personalidad está en la búsqueda del equilibrio y ella busca el equilibrio en sí misma.

Que sea a través de la psicología, de las neurociencias, de lo energético, de los chakras, del hinduismo, del cristianismo, nosotros no somos una persona. Nosotros tenemos la ilusión de ser una persona, somos mucho más que una persona puesto que nosotros somos el Todo.

Por lo tanto, mientras haya una identificación con la persona, mientras usted busca un equilibrio dentro de lo que es efímero, este equilibrio sólo podrá ser efímero.

Entonces, por supuesto trabajando mucho en la base, en el anclaje, en la confianza en sí misma, en la voluntad personal, usted va a tener una ilusión de trascendencia, pero no es la trascendencia, es una trascendencia de confort. Es una trascendencia dentro de la prisión, que le hace mejorar la prisión, (poner las flores en las ventanas), jamás le da comprensiones, pero, esto jamás le permitirá vivir una paz, esto jamás le permitirá vivir una alegría sin objeto ya que todo está inscrito dentro de la personalidad. Por lo tanto, usted no puede volverse equilibrada dentro de la persona, usted puede tener confianza en su persona, pero aquella confianza no tiene estrictamente nada que ver con la Paz, con la grande P, con la Alegría con una gran A, es decir a lo que pertenece al terreno de la trascendencia.
Usted sabe, que existe en psicología lo que se llama la pirámide de las necesidades, la pirámide de Maslow. Las necesidades elementales deben ser satisfechas para que el hombre suba esta pirámide.

Arriba del todo de esta pirámide, hay algo que ha sido identificado por un gran neuropsiquiatra americano, que demostró que había un cierto número de elementos que son importantes para equilibrar, justamente una personalidad.

Estos elementos son los siguientes (no voy a entrar en detalles, tranquilícese, pero le doy los grandes nombres): hay en el ser humano lo que se llaman comportamientos primarios. Todos tenemos estos comportamientos primarios y expresados o no, por razones que nos son propias, que están vinculadas a nuestro propio guión de vida, a nuestro propio historial pasado, pero que en ningún caso nos permiten vivir la trascendencia.

¿Entonces, qué es?

Y bien, la primera cosa que aparece en el ser humano, es lo que se llama la actitud frente a la prueba o evitar el sufrimiento. Es el aprendizaje del niño: ¡pone su mano sobre una placa eléctrica caliente, esto quema! ¡Él no volverá a ponerla! Este evitar el sufrimiento está inscrito en cierto modo en el equilibrio, la homeostasis de la persona. Es lo que mantiene el principio aparente de coherencia de la personalidad y lo que permite por supuesto sobrevivir en este mundo. Esta actitud frente a la prueba, este evitar el sufrimiento es la primera conducta primaria.

Hay una segunda que es específica de los mamíferos, por lo tanto del hombre. Es lo que se llama la necesidad de recompensa, o la necesidad de reconocimiento. La personalidad siempre tendrá, siempre, necesidad de situarse en una referencia con respecto al otro con un fin llamado educadamente de “preeminencia”, que se llama de otro modo, el “principio de Lucifer” conocido en todos los mamíferos. Hay un dominante, hay unos dominados. Esto todos nosotros lo vivimos en nuestra vida, en la sociedad. Desgraciadamente no escapamos a esto.

La tercera conducta que es común a todos los seres humanos, más o menos expresada, es lo que se llama la “búsqueda de la novedad”. Después, el neuropsiquiatra americano llamado Mr. Robert Cloninger demostró que había 3 cosas para tener éxito en la vida de la personalidad. Estas son: la cooperación, es decir la aptitud para crear y para establecer relaciones interpersonales satisfactorias, ya sea con la pareja, en el trabajo o con otras personas que constituyen la sociedad. ¡La cooperación!

La persistencia: el segundo factor, es la aptitud para mantener un fin de modo importante y al tercero, Cloninger lo llama la trascendencia, pero esta trascendencia él la restringe a una definición psicológica que es la capacidad de la personalidad de auto-representarse su lugar en el universo, en su vida, en la sociedad, en la familia. Y ahí llegamos a un desarrollo de la personalidad, o en todo caso un desarrollo de la personalidad, que, incluso si es obtenido y completamente demostrable, objetivado, no le será de ninguna utilidad para la trascendencia efectiva, es decir para el Click, para el Absoluto, para el Sí con una gran S, o incluso para la última Presencia.

Por lo tanto, esta construcción de la personalidad es a veces necesaria, pero jamás haga de eso un objetivo. Mientras usted piense, mientras crea que existe una posibilidad de volverse equilibrada, estable y de tener una confianza inquebrantable en sí misma, usted no puede ser Absoluto (¡qué sin embargo es lo que somos!). ¡Es decir que usted construye, usted traza una búsqueda de la felicidad, una búsqueda de apertura que es muy lógica para la personalidad, es su objetivo! En todo caso para un ego llamado positivo, porque desgraciadamente existen también egos negativos, que son más complejos.

Pero en ningún caso, realizar la cooperación, la trascendencia, la persistencia le dará un acceso a la Gracia. La Gracia no se ocupa de las leyes de este mundo, no está ahí para contrariarlas.

El Para braman, el Absoluto, el esto, el Silencio siempre estuvieron ahí. Por lo tanto es a usted a quien le pertenece saber si quiere ser feliz en una prisión con flores, es decir, en cierto modo edificar un paraíso en la tierra. Y, por desgracia, volvemos a otras cuestiones, cuando observamos lo que sucede exteriormente en la superficie de este planeta, sólo podemos ser muy prudentes con la idea de mejorar la vida sobre este mundo en su sentido más amplio. Cuanto más progresan la pericia y la técnica, más progresa lo que se nos vendió para una democracia y más conscientes  somos de que hay cada vez menos espacio de libertad afuera. Es un mal para el bien, es decir que cuando tomamos consciencia realmente de esto, es una invitación para volverse hacia sí mismo, posiblemente más importante que la persistencia, la cooperación y la trascendencia tal y como son definidas según las leyes de este mundo.

La Gracia nada tiene que ver con la acción-reacción. La Gracia no es algo que se conquiste, no es algo que se obtenga después de un cierto progreso. Es la capitulación de la persona, la que pone en marcha el equilibrio y la verdadera confianza en Sí con un gran S. Esa confianza es la Gracia, es decir, que no hay más cuestionamiento y esto no puede obtenerse, a través de su pregunta, para obtener el equilibrio.  Para obtener el equilibrio de la personalidad, la remito a la psicología tal como ella la conoce, la remito al coaching, tal y como se le concibe hoy, la remito a las neurociencias del comportamiento, a la etología o a la neuroetología, pero en ningún caso esto podrá darle algo sostenible, persistente y permanente.

Por lo tanto, el trabajo sobre la personalidad no hace más que reforzar la personalidad. Dicho esto, es un camino que escogieron, en la actualidad, muchas personas y es su libertad. Ahora, ellos han de ver si son felices así.

Lo que proponen estos Satsang, no es ser felices, es Bascular, es decir, no buscar un equilibrio ilusorio o efímero, sino un equilibrio permanente que no puede vivirse más que en la Danza, en el Silencio y en la Eternidad.


Transcripción del texto por: Laurence Brossard
Traducción por: Ana María Beltrán



Este mensaje puede ser copiado y difundido siempre y cuando se conserven intactos los textos dando crédito al autor y al traductor, publicando sus fuentes de origen.

Todos los mensajes de Bodas Celestiales de: Agosto, a Noviembre de 2012-


LAS 12 CLAVES METATRÓNICAS
OD ER IM IS AL Las 5 claves Metatrónicas
Ki-Ris-Ti, Is-Is, IM, AL La Tri-Unidad (Cristo-María-Miguel)
Visión, Más allá del Bien y del Mal, Claridad, Precisión, Profundidad, Unidad.
Las 7 claves restantes
Humildad, Simplicidad, Atención, Intención, Aquí y Ahora, Etica e Integridad y Abandono a la Luz.

¡Acojo la Luz de Cristo en Unidad y en Verdad!


¡Vida a la Vida! ¡Amor al Amor! ¡Fe al Corazón!

Con amor,

Lucía Montaño Ferrer




0 comments:

Post a Comment

ban nha mat pho ha noi bán nhà mặt phố hà nội